SEANOS UN PAR DE DOS CADA PAR (II)
Son las palabras -a las habladas me refiero- como el hilar invisibles urdiendo reflejos -o al menos así puede ocurrir- de quien las dice, especialmente si con su decir se propone indagar a la vez que indagarse en el bastidor compartido del diálogo (no ocurre así, o bien lo reflejado es muy turbio y distorsionado, en el uso de la palabra como medio de ocultamiento). No hay palabra con sentido sin dos que alternándola libremente la vaya diciendo, ni sin dos que a su vez la vaya escuchando (oírla no es suficiente). Siempre antes que el monólogo está y ha sido el diálogo. En sentido estricto el monólogo es inexistente, pues es un diálogo interiorizado, y acto seguido, o dicho o escrito en voz alta o en silencio respectivamente. Una forma al servicio de la interiorización es la escritura, una especie de diálogo insonoro en todo su proceder (diálogo de palabras y silencios adentro y grafías plasmadas en algún soporte afuera) ... especie de diálogo que se alía con el silencio y el tiempo (es...