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Entrades

LO QUE VALE MUCHO

En cierta ocasión paseando por Vallito Redondo -a los que no saben del lugar digo que se trata ahora de un pequeño recinto, a orillas de un regato y recuperado para el recreo,  en la cercanía de un pueblecito de Salamanca llamado la Zarza de Pumareda- ...paseando por allí con mi padre, que ya no podía desplazarse más que mediante una silla de ruedas asistida, me dijo al contemplar aquel lugar recién rehabilitado: "Las cosas bien cuidadas valen mucho". En su infancia y juventud aquel sitio tenia un aspecto bien distinto. Yo aún creo recordarlo con una charca en el terreno ligeramente hundid.  A mi siempre me ha gustado su denominación. Se me antoja poética, que nombra y mide, entrañable, a medida un lugar común que hace propio para todos: Vallito. La imagen inmediata que tengo de un valle es la corriente, una gran hondanada de pendientes pronunciadas y extendida en sentido más bien longitudinal. Allí una muy leve cavidad sin mayor longitud a la redonda que unos pocos metros: …
Entrades recents

CUENTECILLO AL DESPERTAR

Emergía de la vorágine de sus emociones no sabía que. Aunque, eso sí, podía, lo que fuera, tomar un caudal incesante de letras que no pocas veces, sin embargo, terminaban en verborrea ficticiamente sentida; con lo que, a pesar de todo, su éxito, en los asuntos a los que iban determinadas, era más que considerable, sobresaliente.
Si alguna vez le daba por pensar consideraba que cuanto él era y todo lo que a él le ocurría se debía a su genio, únicamente por el mismo generado. De entre todas las letras, unas se repetían más bien de manera aleatoria y muchísimo. Se repetían, y creía sin dudar que tal abundancia de repeticiones tan solo de él procedían, aún más, en él se generaban. Para nada podía sospechar de ellas como siendo fruto caido de la cultura en que chapoteaba su alma y retozaba su cuerpo. No solo a veces pensaba sino que incluso, pero menos todavía, se esforzaba, ya digo, muy ocasionalmente, en reunirlas -a las letras me refiero-. Pensara en sí o no (mucho más esto último) se es…

HILADO Y TEJIDO EN LA ZARZA*

(Semana 29 Abril-4 Mayo/2018)
MOTIVOS Y JUSTIFICACIONES Intento tejer una reflexión al hilo de un par de cuestiones que yo, particularmente, siento como importantes para mí, y posiblemente interesantes para quienes así también lo sientan (a las preguntas me refiero, las respuestas son cosa de cada quien, y ello tan sólo en caso de necesitarlas o quererlas por propia intervención; yo solo quisiera compartir este intento, ya que en esto también puede ocurrir que una chispa mínima prenda una buena lumbre para sí mismo o en cualquiera otra persona no menos sí misma que yo). Aparecen, tales preguntas, al final de uno de los vídeos de un curso en línea dedicado a un autor (S. Kierkegaard) que me interesa desde hace mucho tiempo y que he seguido de manera intermitente (supongo que a causa más bien -o en parte- de las editoriales y de sus golosos superventas o monopolios, ...pensando mal :). Estos cursos se imparten a través de una página web que presenta y coordina las aportaciones de numeros…

A MODO DE PARÉNTESIS

Permíteme, presumible lector o lectora, echar un paréntesis al aire de esta serie de publicaciones. En el fondo no será alejarme demasiado del tema; o tal vez sí. Se tratará, lo de dentro del paréntesis, de un derecho que, debe ser que de tan obvio ni se le menciona de manera explícita como tal, como derecho (es decir un atender a nuestra dignidad humana no menos que personal). También puede ser que esté cayendo en el olvido, sino en desgracia, y por ello, ni tan siquiera quiera decirse... o en desuso, que para el caso viene a ser lo mismo. Otra posibilidad de su silencio, sería esta: Está mal visto; por perturbador. Al derecho a pensar quiero, en este paréntesis, referirme.
Dirigirme quisiera, en estas palabras, a un escolar que por ser a uno cualquiera de los tenidos demasiado desconocido no me ha de ser; aunque sí en gran medida, como corresponde entre humanos, ya que en el fondo somos un pozo sin fondo. Gracias a lo cual tiempo ha que no andamos de árbol en árbol pendientes de una …

ARMÓNICOS DE UN CONCEPTO (16)

Habíamos escuchado, y afinado, para los Derechos Humanos dos palabras: Lucha y poder. Lucha social para un mejor, más justo y dinámicamente equilibrado reparto del poder. Poder no restringido y potenciado en ninguno de los ámbitos humanos donde éste se suele ejercitar y sobre todo ejercer; no, mejor aún y mayormente: imponer. Lucha a favor no tanto del beneficio dineral en cualquiera de sus formas sino que de aquello percibido, sentido, pensado, compartido y posible de ser incrementado al margen de los templos de los librecambistas, de aquello que hemos reconocido como dignidad: el ser y sentirnos valiosos porque sí, ni más ni menos que por ser humanas o humanos. 


Y lucha, así mismo y por causa de absorción y dejadez de poder si las hubiera, y ciertamente que las hay (dejadez por nuestra parte, absorción económico-política por otra parte); lucha contra el Estado, garante que ha de ser de todo -no unos sí y otros no- derecho humano. Si y solamente si y tan solo, ni más ni menos, esta lu…

ARMÓNICOS DE UN CONCEPTO (15)

 Quedamos anteriormente en que acercaríamos nuestros oídos a aquello que sin violar lo diferentes que cada cual somos ni tampoco desatender las diferencias que nos identifican, ...quedamos en acercar nuestra escucha justamente a aquello que nos iguala, a aquello en que, en eso sí, somos iguales. Somo iguales en derechos, no solo por tener todos los mismos, sino porque nos queremos dignos, sin que se nos viole lo más significativo de cada cual: Que no nos permutamos ni intercambiamos ni devaluamos por ningún precio de mercado como productos, cosas, manipulables y desechables, servibles o inservibles. Es decir, no admitimos degradación alguna (si es que realmente nos sentimos valiosos de veras). Valemos y nos sentimos valiosos y todo o cualquier cosa que venga a, o percibamos que, nos va a deteriorar nos alerta del riesgo de sufrir merma, indignidad. Quedamos que acercaríamos nuestros oídos a los Derechos Humanos. Más concretamente a su espíritu, a su meollo.


Dos palabras me vienen a la …

ARMÓNICOS DE UN CONCEPTO (14)

Hemos -apreciado posible lector- privilegiado, de todos nuestros sentidos, el del oído. Percibimos, de un concepto de vital importancia, algunos de sus armónicos surcando un mar, modesto y interior más bien, de palabras. Vamos orillando el litoral. Nos hemos esforzado en no atender a los cantos de sirenas que han pretendido desvariar nuestra atención. 
Atisbamos ahora el puerto, el final del trayecto; final que no ha de ser otro que el principio, un principio de tierra firme, este: Su [de la Democracia] principio no es de igualdad sino de igualdad de derechos para que cada quién sea diferente. Y quien dice "cada quien" bien podría decir -así digo yo entre muchos- también "cada pueblo" o cada quien que se sienta en una más o menos amplia, pretérita y futura colectividad. I condición pero que no se quiera sacrificar aquello que nos hace distintos i diversos, que ello es así en cada cual en particular y en todos en general.

Me recuerdo de niño en la arena de una playa h…